Los bosques cubren un tercio de todo el suelo del planeta, proveyendo la infraestructura orgánica vital para algunas de las más densas y diversas formas de vida. ¿Alguna vez te has parado a pensar en todos los beneficios que generan?

SALUD Y BIENESTAR

Las actividades llevadas a cabo en los bosques inciden en un menor sobrepeso y obesidad, ayudando así a mantener la salud cardiovascular. Un buen paseo por el bosque disminuye la tensión arterial y reduce la generación de cortisol y estrés.

Mejoran la salud y calidad de vida, generando un descenso de la morbilidad y la mortalidad. Además, fortalecen el sistema inmunitario y fomentan la creatividad.

CRECIMIENTO ECONÓMICO Y DESARROLLO RURAL

En términos económicos, a escala mundial, alrededor de 1600 millones de personas dependen de los bosques para sobrevivir, pues estos les proporcionan alimentos, medicinas, combustible y abrigo. Los bosques albergan un contenido energético que equivale a unas 10 veces el consumo mundial anual de energía primaria.

De los bosques se pueden aprovechar productos madereros como la celulosa, el papel, la madera aserrada, muebles, tableros, etc., así como productos forestales no madereros como las setas, la resina, frutos, semillas, biomasa, sustancias aromáticas y medicinales, etc.

Por otro lado, se generan empleos vinculados con su protección, conservación y gestión. Además, numerosas empresas centran su negocio en el ecoturismo, deportes y actividades en la naturaleza.

BIODIVERSIDAD

Casi la mitad de todas las especies que se conocen viven en bosques, incluyendo el 80% de la biodiversidad en tierra firme.

Los bosques estabilizan los suelos y el clima, regulan los flujos de agua, ofrecen sombra y refugio y proporcionan un hábitat a los polinizadores y los depredadores naturales de plagas agrícolas. Otros beneficios esenciales de los bosques son su capacidad para conservar la biodiversidad y la salud de los suelos, así como el suministro de servicios vitales como el agua limpia.

Los bosques también limpian los suelos de ciertos contaminantes a través de la fitorremediación. Pueden remover toxinas o degradarlas para hacerlas menos peligrosas.

CAMBIO CLIMÁTICO

Los bosques también realizan servicios de los que la mayoría de las personas no son conscientes, incluyendo la eliminación de partículas en suspensión en el aire; el ahorro de energía en forma de enfriamiento y aislamiento tanto de la luz solar en verano como de los vientos en invierno. Es importantísimo su papel en la atmósfera por el secuestro de dióxido de carbono que generan a través de la fotosíntesis, almacenando ese carbono y favoreciendo así la mitigación del cambio climático.

Además, los grandes bosques pueden influir en los patrones climáticos regionales, e incluso pueden crear sus propios microclimas. Por otro lado, las raíces de los árboles son aliados clave cuando hay fuertes lluvias, especialmente en zonas de baja altitud. Contribuyen a que el suelo absorba más agua durante las inundaciones, reduciendo la escorrentía y aumentando la infiltración, reduciendo así las pérdidas de suelo y los daños a las propiedades

Además del control de inundaciones, absorber las corrientes superficiales también protege los ecosistemas aguas abajo. Las aguas pluviales actualmente y cada vez más habitualmente, llevan consigo químicos tóxicos (gasolina, fertilizantes, etc.).